lunes, 7 de julio de 2008

Viejas Sabandijas

El APRA es sin duda un partido con una continuidad histórica, pese a que esto suene contradictorio. El APRA es un partido que tiene una continuidad histórica en la medida que ha logrado desarrollar una memoria selectiva muy particular, (ahora todos tienen una súper memoria, nemotécnica, a saber): así, por ejemplo, sus aliados de hoy pueden ser sus perseguidos del mañana, o pueden ser los asesinos del ayer y las víctimas del ahora. Así, para el aprista ortodoxo, toda acción del partido, pese a ser obviamente incoherente para el resto de sociedad civil, tiene una coherencia indiscutible con su glorioso pasado.

No sorprende, pues, cómo es que el Haya de la Torre pseudo-revolucionario burgués clasemediero antiimperialista de inicios de siglo XX logró acomodarse a la convivencia con los Estados Unidos o con su rival Odría y bloquear los cambios que el país necesitaba en esos momentos, a saber, la reforma agraria. Sin embargo, Haya de la Torre ahora es presentado como un neoliberal ortodoxo, que entona un himno al desarrollo del libre mercado y el crecimiento de las inversiones transnacionales en el país.

Todo esto se explica mediante un "desarrollo histórico" de la ideología del partido que ha sido defendido por Alan García Pérez en recientes publicaciones y discursos. Muy pocas personas se han tomado el trabajo de criticarlo porque a todas luces parece inútil. Pero para los apristas todo tiene una coherencia mecánica, articulada, históricamente consecuente...

Siguiendo este razonamiento, podemos ver al Alan García Pérez que un día puede ser un ferviente defensor de Derechos Humanos y al día siguiente puede olvidar cuando fue ternero (porque ahora es una puta vaca de mierda) y tuvo responsabilidad en el asesinato de presos por terrorismo allá por los fines de la década del 80, sin que esto cause alarma. Lo mismo sucede con Alan "Patadita", que marchaba con los trabajadores de la CGTP hace no mucho tiempo, allá cuando Toledo seguía cayendo en las encuestas y seguía jalando cocaína como un rockstar de Harvard en el avión presidencial, y que ahora los llama terroristas y les ofrece 15 soles para que vayan a trabajar y no interrumpan el avance del país.

Todo es muy coherente, todo tiene un sentido y explicación dentro de la historia psicopatológica del Apra. Pero el anuncio que ha estado saliendo en prensa y que dejamos a continuación ya es el colmo. No importa, de acá a 10 años, cuando Danton tenga 11 y Alan haya crecido su ego y su cuerpo al más puro estilo de Marlon Brando todo cobrará sentido.

Hasta ese momento, wiros para todos en las oficinas.

Nota: Aia Paec seguramente sabrá ampliar mis apreciaciones acerca de este tema y aportará con más situaciones que fundamenten mi postura.



1 comentario:

impostor dijo...

Esos apristas... siempre han sido unos hipocritas cagones de mierda para todo... si es que su partido no lo hacía, no permitía que otros lo hagan, lo unico que saben hacer bien es boicotear, joder y cagar; se dicen pregresistas, revolucionarios..., ese grupete ha sido así, desde su fundación por la loca de Haya De La Torre.

Lo curioso es que siempre hablen de su valores históricos, lo gracioso es que aplicando solo un poco de historia, esos cojudos queden mas mal parados, y sean visto por lo que son en realidad un grupo de ayayeros, hambrientos de enriquecerse, en los quinquenios en que el jamelgo este en el poder, y sobre todo sin importarles dar soluciones, solo servirse y solo cagar al país. Han metido mas gente de su partido a todos los ministerios.

Por cierto los articulos de primera necesidad han subido en un 70% a 80% en solo 6 meses despues de una estabilidad economica de 15 años...