Dos comentarios dos. El primero,
la pepaza lanzada el día de ayer por el blog de noticias Pepitas.com (no puedo olvidar la voz de Toledo diciendo los blogs que más lee en este video de Ocram...
pepitaaaaaas),
el audio agresivo e insensible del ministro de Salud Hernán Garrido Lecca quien se ufana de su "mano dura" al botar a un funcionario a su cargo:
Garrido Lecca se ensaña con los funcionarios (de tercel nivel según él) y los califica de “idiotas” e “infelices”. Más aún, se ufana de haberlos despedido “hace media hora” a través de un mail y advierte: “Uno no puede tener piedad. No me importa si su mujer o madre tiene cáncer. Igual lo voy a botar”.Quizá el funcionario cometió errores, quizá era un incompetente, quizá era un aprista corrupto, quizá era un pobre imbécil, pero si eres un ministro, tienes un cargo público, y te agarran un audio insultando a un mando menor, estás demostrando prepotencia y falta de ecuanimidad. En la política las formas importan mucho, y este audio privado muestra a las personas como son (sin cámaras de por medio), o sea, hemos visto la verdadera cara del Ministro. Y si nos vamos a poner "duros" con las autoridades cuya indugencia mata gente, huuuuuy, a botar y a insultar al 90% de los políticos y de la burocracia.
Si bien no es gravísimo, la imágen de Garrido Lecca ha quedado por los suelos y sus enemigos políticos, que estos días han aumentado con creces, se lo van a recordar hasta que se vaya a su casa. Que por cierto, debería ser pronto.
Cambiando de tema, ya me había interesado en el tema luego de leer
este artículo de la columna de Luis García Miró, El mundo al revés. García Miró es uno de los... ¿periodistas? más conservadores y reaccionarios de nuestro medio, y en esta columna expresó su malestar por el intervencionismo de EEUU en su economía de los últimos días:
Vergüenza para EE UU, ápice del capitalismo, campeón de la libre empresa, enemigo del intervencionismo estatal, opositor del paternalismo en la economía, etc. Porque lo que desde hace meses viene sucediendo en Wall Street, multiplicado ayer tras la estatización del gigante de los seguros AIG, equivale para los académicos liberales a tirar los evangelios por tierra, aparte de brindar un pésimo ejemplo al resto del mundo occidental. O García Miró es un ignorante o las gafas ideológicas le impiden ver la realidad (o está senil). EEUU es un país, en varias ocasiones ha practicado y ha difundido la economía ortodoxa de libre mercado, el liberalismo a ultranza. Lo hizo desde inicios del siglo XX hasta 1933, cuando, en medio de la Gran Depresión, el presidente Franklin Roosevelt aplicó la serie de medidas intervencionistas, correctivas y controlistas en la economía norteamericana que fueron llamadas "New Deal". La herencia de ese modelo, claramente keynesiano, funcionó hasta 1980, cuando el ultraconservador Ronald Reagan aplicó las reformas de Estado en la década de 1980, mientras Margaret Tatcher hacía lo mismo en Inglaterra, destruyendo sindicatos y eliminando gran parte del intervencionismo estatal.
Hayek, Keynes, Taylor y FriedmanAhora, una cosa es lo que EEUU hace, y otra la que exige que los demás países hagan.
EEUU nunca ha dirigido su economía según la receta de los Chicago Boys de Milton Friedman. Es decir, nunca han aplicado un liberalismo a ultranza en su país, siempre han tenido medidas proteccionistas e intervencionistas y han conservado un enorme Estado con presencia en el economía, como en Inglaterra o Francia. En la medida que la situación económica esté estable y en crecimiento, la presencia de EEUU disminuía, pero apenas las cuentas se ponen en rojo, hay intervencionismo. Así que la "sorpresa" de García Miró es totalmente injustificada y su decepción es a su dogma, no a la realidad.
Ahora, otra cosa es lo que los EEUU exige a los países "en vías de desarrollo" o que están en su área de influencia, allí sí exige la aplicación de las reformas de los Chicago Boys, sobre todo la reducción del Estado y la libertad a ultranza del mercado, sin asistencialismos. Es lo que se conoce como neoliberalismo.
En la medida que los países cumplan con esas medidas, son premiados por EEUU y las transnacionales (que aprovechan las economías abiertas para invertir y extraer recursos a precios bajísimos) con inversiones, apoyo publico, TLC, APEC, etc. Obviamente el Perú está dentro de este grupo. Somos un pupilo obediente.
Ahora, hoy leo en el
Gran Combo Club, un interesante post sobre una declaración de James Cramer, diciendo:
Y bueno, dos décadas después de que Francis Fukuyama anunciara en forma triunfalista "el fin de la historia" y la democracia liberal como paradigma único, resulta que en el mundo estamos en plena historia y con una situación curiosa, contraria al pronóstico de Karl Marx que el capitalismo inevitablemente caería y sería sucedido por el socialismo y luego por el comunismo. Lo que estamos viendo es que el comunismo ha acudido al rescate del capitalismo...En realidad
es exagerada la mención de Marx y del comunismo. En otra parte del post se menciona el modelo keynesiano, que es el más adecuado si queremos hacer un paralelismo con el intervencionismo actual, pero ni siquiera eso. Yo creo que ni una ni otra. Lo que estamos viendo en la economía norteamericana es simplemente la defensa de sus intereses estratégicos, económicos y geopolíticos. Para hablar de keynesianismo o de camino al comunismo tendrían que haber políticas largas, reformistas, radicales y efectivas al sistema no solo de finanzas internas sino de reordenamiento de la economía nacional e internacional. Es obvio que la mención al comunismo en Cramer es una llamada de atención muy crítica con una alta carga de ironía, pero es por demás exagerada, Cramer caricaturiza tanto el sistema que su crítica queda sólo en la anécdota.
Y todavía estamos muy lejos de un retorno a un sistema keynesiano. Lo único que ocurre hoy en día, son tibias medidas correctivas, o creen que salvar un par de bancos y tener aranceles se puede comparar a los miles de millones de dólares (de 1933 ojo) invertidos en obras públicas y privadas del "New Deal". Que EEUU intervenga en su economía no es para nada contradictorio a la situación neoliberal actual, pues éste siempre ha sido de doble cara, siempre EEUU se ha comprtado de manera proteccionista a sus intereses mientras exige a los demás países que se queden desprotegidos. La contradicción está en el neoliberalismo en sí, no en el proteccionismo actual.
¿O ustedes creen que en una crisis de verdad EEUU va a aplicar la ley irrestricta del mercado? ¿Creen que los imperios, cuando están heridos, se dejan morir frente a los bárbaros? ¿Alguien asume que EEUU va a respetar las reglas de juego cuando escasee el petróleo y el agua? Por favor, no seamos tan ciegos como García Miró, no miremos la realidad a través de la candidez del cristal de la ideología.