martes, 4 de diciembre de 2007

TLC - El Final

Finalmente el Senado estadounidense votó para ratificar el Tratado de Libre Comercio con el Perú (TLC). Alrededor de las 2 pm. comenzó la votación el Senado y pocos minutos después de las 3 de la tarde, los senadores ratificaron la decisión que tomara la Cámara Baja de dicho país el 31 de Octubre del presente año.


La presidencia del Pleno del Senado anunció que a favor del Tratado de Libre Comercio votaron 77 senadores y en contra 18 senadores; se dieron 5 abstenciones. Recordemos que bastaban 51 senadores de 100 (la mitad más uno), para que se ratifique este tratado. Los TLC's que se negociaban con Colombia y Panamá no fueron aprobados, y al parecer, tampoco lo serán durante la administración Bush.

El impacto del TLC en la economía peruana es de pronóstico reservado. Las negociaciones fueron desde un inicio criticadas debido a que cedimos en muchos ámbitos, como el rubro salud y agricultura. ¿Qué se viene después? El TLC encuentra un país dividido, altamente convulsionado y excesivamente desintegrado.

Tanto Ollanta Humala como Alan García, los dos candidatos que prometieron no aprobar el TLC (Alan García dijo que borraría la firma de Toledo del tratado si era necesario), obtuvieron 25% y 20% del total de los votos emitidos. En pocas palabras: el 45% de la población peruana votó en contra del TLC, o al menos votaron por candidatos que lo renegociarían.

La esperanza del Perú está plasmada en el nuevo empresariado. El sector empresarial (alabado por algunos), proyecta una imagen de estabilidad y confianza, pero está muy lejos de ser así. Ya tuvimos suficiente con el escándalo FORSUR, que fue la prueba de que los empresarios tienen cero (0) capacidad de decisión y mando. ¿Existe una clase empresarial en el Perú?, ¿Es posible entender el grupo empresarial en términos de clase o grupo? Son preguntas que invitan sin duda a la reflexión.

El Perro del Hortelano (I y II), el discurso en el CADE (Convención de Empresarios Caviares que aman escuchar los rollos de pobreza, democracia, igualdad, interculturalidad), y las recientes declaraciones del Presidente Alan García no hacen más que confirmar este viraje político, que es muy diferente al tipo de gobierno que propuso en campaña.

¿Quién nos salva?, ¿Quién se queja? Viva la Democracia.