miércoles, 7 de noviembre de 2007

Caviar Viejo - II

Hoy miércoles 07 de noviembre en el diario limeño "El Comercio", se destapó finalmente el sociólogo y pseudo litearato Abelardo Sánchez León. Gracias a la rápida reacción del Morsa es que pudimos dar con esta noticia, ya que ninguno de nosotros lee "El Comercio", por razones obvias, tales como son la columna de Sánchez León y el 99% de los artículos que contiene.

"Balo", como lo conocen sus amigos san isidrinos de la pastelería y panadería San Antonio, no tuvo mejor idea que expresar sus frustraciones personales, su obvia intolerancia y explícito racismo, en su columna del día de hoy. Y qué mejor lugar para hacerlo que en "El Comercio".

Cabe recordar que Abelardo Sánchez León es el director de la revista "Quehacer" que publica "DESCO" (Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo), y además de eso, dicta un curso en la Pontificia Universidad Católica del Perú, así como también opina esporádicamente de fútbol (es hincha de Alianza Lima).


Les dejamos a continuación el artículo completo para que usted mismo lo juzgue, amigo lector o amiga loba (no somos machistas):

Los hijos del desborde popular

¿Imagínense si se gobernara al estilo de Mesa Redonda, donde la vida no vale nada? ¿Si los dueños de los buses-camión fuesen los responsables del transporte?

Por: Abelardo Sánchez León |

El Día de Todos los Santos fuimos a almorzar a un restaurante miraflorino. Ese día se había infiltrado el desborde popular, sin Matos Mar, por cierto, que bebía desde hacía rato en una mesa céntrica. Ignoro las razones que explican la 'cabeza de pollo' del desborde popular. Se emborrachan con simples chelas. Ya me quisiera imaginar cómo se comportarían con trago corto. Pero las chelas les saca a flote una bronca impresionante, una ira que todo miembro del desborde lleva dentro. Las versiones del desborde son el achorado, el informal de Gamarra, el comerciante de Mesa Redonda, el chofer de combi, el hincha de las tribunas populares. También puede ser el sicario de los narcoterroristas. Incluso, desde una perspectiva más generosa, podemos considerar a los 'otorongos' del 30%. Son los nuevos dueños del Perú --qué diría Carlos Malpica-- y todo aquel que se les coloque al frente será tildado de "tía", "señorón" o "viejo", como me llamaron a mí. No entraré en detalles acerca de la bronca en el restaurante (pura lisura, por cierto, pero acabé, para que se hagan una idea, defendiéndome con una silla al más puro estilo del Lejano Oeste.

El desborde popular se ha convertido en mancha que va a todos lados; incluso se ha trasladado a Chile y Argentina. En un reciente documental chileno, podemos constatar que no le tienen mucha simpatía a ese tipo de inmigrante que, felizmente, no es el único. La conducta envalentonada, sin reglas mínimas de convivencia, los convierte en los más odiosos del continente. En Chile los detestan. ¿Y aquí? ¿Imagínense si el Perú se gobernara al estilo egoísta de Mesa Redonda, donde la vida no vale nada? ¿Si los dueños de los buses- camión fuesen los responsables del transporte? Más allá de los nacionalismos, si no los soportamos acá, por qué lo van a hacer en Santiago.

Argentina se ha convertido en el nuevo destino del tráfico de drogas. Es toda una red que propicia una nueva cara peruana en tierra gaucha. Una cara que no es detestada solamente por mear o comer en la calle, por vivir en la bullanga, sino por su vínculo con la delincuencia. Los pabellones de Lurigancho se parecen cada vez más a la Trinchera Norte y al Comando Sur (o viceversa), y estos a los choferes de las combis.

Pero no todo es negro, felizmente, en lo que respecta a los peruanos en el extranjero. Las autoridades francesas han anunciado que buscarán entre los técnicos peruanos al tipo de inmigrante deseado. Les abrirán las puertas a los genios, que los hay, a los esforzados estudiantes, tal como lo hacen ya los canadienses y los australianos. Y a nosotros nos dejarán la chauchilla. Y nadie sabrá para quién trabaja.

Conclusiones

Basta con leer el artículo rápidamente para encontrar no una, sino varias frases cargadas de racismo, odio, violencia. Al final, como en un acto fallido, Balo resume todo: "a nosotros nos dejarán la chauchilla". Sí, Balo, tienes razón, a nosotros nos dejan la chauchilla y la escoria: pseudo hippies y snobs reciclados, frustrados, pitucos, nice, posh pucp, etc.

Alguien dijo alguna vez que toda persona que el término "izquierdista caviar" es usado exclusivamente por los fujimoristas para atacar a sus detractores. Totalmente equivocado. Abelardo Sánchez León es la muestra de lo que es la izquierda caviar: un sociólogo amigo de un escritor que plagia sus obras (Bryce Echenique), director de una ONG, que almuerza en Miraflores (pero sin cholos, por favor), que se alucina escritor, que todo le apesta en Perú pero no se puede ir por A o B razón, que se queja de los narcotraficantes pero para coqueado en su sillón comprado en algún lugarcito nice de la sierra, que está en contra del racismo y a favor del "desarrollo", que es un paladín de la democracia, que lee Marx pero cena Acurio.

Sólo una cosa se le puede discutir a nuestro amigo El Morsa: ¿Por qué se extraña de este comportamiento de Sánchez León? Dice que Bedoya Ugarteche se metió en su cuerpo. No, Morsa, Bedoya Ugarteche no se metió en su cuerpo. Goebbels siempre ha estado ahí.

¿Sabes qué, Balo? Anda a comer pene popular.

Yapa:

1.
Les dejamos los datos completos de Balo para que lo puedan joder tanto en su correo de DESCO, como en su correo de la PUCP.

Teléfono: 6138300 x 383
E-mail: balo@desco.org.pe
asanchezleon@pucp.edu.pe

2. Les dejamos también la canción de Chabelos "Es mi Playa". Dicen que es la favorita de Balo.