viernes, 9 de noviembre de 2007

Del TLC al EZLN



Después de tanta cantaleta, el Tratado de Libre Comercio entre el Perú y Estados Unidos acaba de ser ratificado por la Cámara Baja norteamericana. Ahora solo queda que lo apruebe el senado gringo y ya, nos convertimos en un país del primer mundo, desarrollo, trabajo, riqueza y bienestar para todos. Altísimos niveles de educación, inclusión social, cultura urbana, integración nacional, acceso a servicios básicos, respeto a minorías y derechos humanos va a traer el tratado ese. Ah no, eso no. Harta plata y trabajo según Alan y la derecha anchoveta de Aldo Mariátegui que se le debe estar cayendo la baba por la cantidad de mermelada que va a poder hacer desde su pasquín apoyando el remate de los recursos naturales del país. O si no no hubiera dedicado su ponzoña diaria a ensanzar el TLC como si fuera la octava maravilla del mundo, el único modo de conseguir desarrollo y riqueza y por supuesto descalificar a cualquier opositor al tratado como mero rojo interesado o ignorante. Incluso Alditus cita (previa revisión de la rica Wiki como le gusta) a Max Weber y "La ética protestante y el espíritu del capitalismo", así que imagínense al sanguchero ideológico este sintiéndose culto, realizado el chico. Y justo pensaba en el trabajo que estaba haciendo Cannabicus Prime sobre el mismo libro ayer y pensé más que nunca que las oficinas del blog estaban chuponeadas.


Según el Sistema de Información sobre Comercio Exterior (SICE), EEUU ya ha firmado tratados de libre comercio con Canadá y México (NAFTA, 1994), Israel (1985), Jordania, Singapur, Chile, Australia, Marruecos, República Dominicana y Bahréin. Es bastante obvio que EEUU utiliza sus TLC para por una parte reforzar sus aliados estratégicos en zonas de importancia estratégica (Israel o Bahréin) pasando por alto consideraciones éticas como las sistemáticas violaciones a zlos DDHH que se cometen en dichos países. Otros casos, como Chile, México y Marruecos, pueden ser entendidos como premios gracias a la adopción de medidas económicas que favorecen el desarrollo de la capitalismo internacional, del cual EEUU es el que más se beneficia.

Los países subdesarrolados que han suscrito un TLC con EEUU no han logrado mejorar sus brechas de desigualdad económica ni han logrado reducir de manera clara sus problemas endémicos como corrupción, violaciones de derechos humanos y altos niveles de extrema pobreza. Así que el TLC va a beneficiar a sectores focalizados como agroexportadores, y la gran tajada no se la van a llevar los trabajadores, por seguro. Así que la derecha anchoveta puede estar contenta, el sistema va a continuar tal como está, tal como ellos, de manera bastante interesada y egoísta, les gusta tener al país.


Alan menciona, en uno de sus excesos de litio, que vamos a tener los niveles de crecimiento de China, casi el 10% anual. Ver para creer, caballo loco, que aun no haces nada para borrar el desastre el 1985-1990, cuando el país tocó fondo y dejó herencias eternas como violencia, pobreza y narcotráfico. Alan debería estar compartiendo celda con Fujimori en vez de bailar el teteo. Y crecimiento no es desarrollo nacional, hasta un wikipedista mediocre como Alditus lo sabe, cada vez que se abotona la camisa negra piensa en eso.


Recuerden lo que pasó en México el mismo día en que se inició el NAFTA: EZLN.

Sobre el TLC en México y lo que se nos podría venir: El NAFTA acentuó pobreza en México.

3 comentarios:

L¡ss dijo...

bahh que el TLC no tiene la culpa de que la corruocion no mejore eso es echarle la culpa a los demas y no darnos cuenta que eso es responsabilidad de los gobiernos, que ¿el NAFTA empobrecio Mexico? bahh como vas a creer eso, quienes empobrecieron y empobrecen nuestros paises son nuestros politicos y sus escasa imaginacion para idear proyectos a largo plazo, todo es clientelismo barato, un TLC no es la salvacion pero tampoco la perdicion todo depende de como lo vas a aprovechar porque es una oportunidad.

Es una costumbre que le echemos la culpa siempre a los demas de nuestras debilidades y fracasos asi que no me asombra que sean tan pesimistas con el TLC.

Cannabicus Prime dijo...

Gilberto Lopes, Semanario Universidad, 28 Febrero 2007

El NAFTA, como se conoce el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, ha servido desde entonces de modelo para otros muchos que se han venido firmando entre Estados Unidos y países de América Latina, entre ellos el CAFTA, que, en Costa Rica, no ha podido aún ser aprobado. La resistencia ha sido mucha contra un tratado cuyos efectos se pueden apreciar en los que nos ha antecedido, como el caso de México.

La semana pasada estuvo en San José el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Emilio Álvarez Icaza, invitado por el Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA), una ONG dedicada a temas ambientales, en particular a los que se refieren al uso del agua.

Álvarez Icaza habló en el Instituto Tecnológico de Cartago y en el Salón de Expresidentes de la Asamblea Legislativa, donde explicó sus puntos de vista respecto al NAFTA y sus consecuencias para la economía mexicana. También, se reunió con diputados costarricenses, para debatir sus puntos de vista. UNIVERSIDAD conversó con Emilio Álvarez Icaza sobre sus impresiones en torno al NAFTA, cuyos dramáticos efectos en México podrían servir para ilustrar el debate sobre el CAFTA en Costa Rica.

PROMESAS Y REALIDADES

Tanto en México como aquí, el TLC fue presentado como motor del desarrollo, instrumento para la atracción de inversiones extranjeras que traerían más y mejores empleos para la región. ¿Cuál ha sido el verdadero resultado de esas inversiones y de la apertura comercial?. "Dos millones y medio de mexicanos han inmigrado en últimos seis años. No estamos encontrando los empleos que ofrecieron durante la negociación del tratado".

"Las remesas que esos inmigrantes envían desde los Estados Unidos a sus familiares se han multiplicado por cinco, y ya se constituyen en la segunda fuente de dividas en el país, solo superada por ingresos petroleros", afirmó Álvarez Icaza.

Uno de los resultados del TLC es que se puede mover de todo a través de la frontera con Estados Unidos, menos personas. La consecuencia es que las mercancías cruzan de un lado hacia el otro; las inversiones se multiplicaron, aunque, en el caso de México, se destinaron, sobre todo, a comprar activos públicos y privados; las ganancias producidas por los negocios terminan en cada vez menos manos, de los dos lados de la frontera. Surgen ricos muy ricos, pero la pobreza crece y se profundiza. Ese mecanismo hace que cada vez más mexicanos tengan que ir a buscar vida en los Estados Unidos, donde se concentra ya más de diez por ciento de la población del país.

"México provee mano de obra barata y materia primas para la industria norteamericana. Eso genera un problema. Trece años después de la firma del tratado, se extienden murallas del lado de Estados Unidos, para tratar de detener la migración. Pero no solo no la contiene, sino que la extiende", aseguró.

"Los empleos ofrecidos no llegaron y cerca de la mitad de la población, unos 55 millones de mexicanos (de 103 millones de habitantes que tiene el país) viven en pobreza", aseguró Álvarez Icaza. "Una cuarta parte de los mexicanos (unas 25 millones de personas) gana menos de un dólar al día. No hay política social que alcance para resolver este problema". "No hay duda de que tenemos que participar en el mercado mundial, tenemos que competir", añadió, pero ¿cuáles son los términos de esa competencia?, se preguntó.

"Hay lugares de México que parecen enclaves de Estados Unidos, pero también hay lugares de Estados Unidos que parecen enclaves de México.

En el norte, hay un sur galopante; y, en el sur, hay un norte salvaje".

El TLC, asegura Álvarez Icaza, "no inventó la pobreza, pero la ha agravado". Y el campo ha sido el más afectado.

PRIVATIZACIONES

El modelo económico que los tratados de libre comercio imponen "han sido acompañados por un esquema de privatizaciones de empresas que han llevado esencialmente a pasar la riqueza social a manos privadas".

La riqueza que estaba en manos del Estado, está ahora en manos privadas", dijo Álvarez Icaza.

Este es, precisamente, uno de los temas de debate en Costa Rica, donde el CAFTA nos obliga a privatizar las telecomunicaciones y los seguros. Pero, como no se trata de vender en ICE, ni el INS, los partidarios del tratado rechazan el término "privatización". La realidad es que los aspectos más lucrativos de los negocios de las telecomunicaciones serán entregados a empresas transnacionales en condiciones extraordinariamente onerosas para el ICE, sin que eso represente beneficio alguno para el país, si nos atenemos a la experiencia de México.

"Teléfonos de México, de ser una empresa del Estado, ahora pertenece a uno de los hombres más ricos del mundo", recordó Álvarez Icaza. Se trata de Carlos Slim, un hombre cuyos ingresos se estiman en $17 millones diarios. ¿De dónde sale esa fortuna?. De los precios exorbitantes que cobra por la telefonía celular en México y en prácticamente todos los países de América Latina, con la notable excepción de Costa Rica. Pero, Slim ya inscribió su empresa aquí, a la espera de hacerse con este mercado que, hasta ahora, no ha podido controlar. En todo caso, en los últimos meses su gran amigo, el dirigente socialista español Felipe González, ha venido ya por lo menos dos veces al país, donde tuvo que desmentir las versiones de que ahora se dedica a promover los intereses de Slim.

AMBIENTE Y DESARROLLO

Las disposiciones de los tratados, en materia ambiental, no garantizan una adecuada protección. "Las normas de propiedad intelectual, de registro de patentes, han generado un problema al no tener un mecanismo vinculante en materia ambiental, no tienen características jurídicas que permitan resolver las controversias en la frontera norte", donde se concentra una gran cantidad de industrias muy contaminantes, sobre todo de maquila, amparadas en el NAFTA.

"La industria automotriz produce dos tipos de vehículos en sus fábricas en México: uno para Estados Unidos, con altos estándares ambientales; y otro, para México, con estándares más bajos".

"La estrategia de TLC no ha ayudado a resolver los problemas, este esquema no ha funcionado. Es importante resaltar que, por el tipo de empleos que crean, como los de la industria maquiladora de Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos (donde producen bienes de consumo intermedios con uso intensivo de mano de obra), hay una alta marginación y pobreza. Esto ha contribuido a reproducir situaciones muy dramáticas de violencia, asociados a ese modelo de desarrollo", destacó.

Álvarez Icaza señala que "las industrias vinculadas a la globalización han tenido un dinamismo poderoso; pero, las otras, no".

"Ese esquema de desarrollo es solo para una parte de la población mexicana, solo los sectores vinculados a la exportación participan. Esto reproduce una situación de inequidad y pobreza. Para el sector exportador y financiero, para el capital mexicano vinculado al capital internacional, ha resultado una extraordinaria oportunidad. Pero no ha brindado oportunidad de desarrollo a quienes no están vinculados a ese esquema", asegura.

Se ha incrementado también la dependencia alimenticia del país. "México no es capaz de producir hoy el maíz que necesita para fabricar tortillas", lo que hizo que su precio se incrementara seis veces en las últimas semanas, provocando protestas en la capital.

"La apertura total que se va a dar el próximo año deja desprotegidos a todos los sectores de la economía mexicana. Genera una situación de extraordinaria inequidad, pues los agricultores mexicanos compiten en desventaja con los de Estados Unidos. En aquellas ramas en que había igualdad, se crean otras limitaciones", concluyó.

Cannabicus Prime dijo...

reconoces que nuestra escasa imaginación para idear proyectos de desarrollo a largo plazo y la falta de líderes políticos son la causa de nuestra desgracia. puede ser. ahora dime, ¿Cómo fortalecer las instituciones, la figura del Estado, la política y la participación ciudadana en un país donde el Estado se reduce a su mínima expresión para dejar que el mercado regule la vida diaria?

Podrías decir que con una presencia mínima de Estado sí es posible generar desarrollo, eliminar la corrupción y purificar la política. Ahora bien, si se diera ese caso, ¿Qué clase de instituciones no estatales nos ampararían?, ¿La sociedad peruana está suficientemente cohesionada e identificada como para afrontar como nación la experiencia del intercambio bilateral con un país tan poderoso como los EEUU?

Tomas muy a la ligera la penetración directa de un mercado gigantesco como el estadounidense en nuestra vida diaria. Y ni hablar de las injerencias políticas.

Te recomiendo el libro: Adiós Estado, Bienvenido Mercado de Óscar Ugarteche.