jueves, 22 de noviembre de 2007

Sobre el partido de ayer: Ecuador 5 - Perú 1


Nos la hicieron, como en 1995 en la guerra del Cenepa, la misma que fue publicitada por Fujimori como un triunfo y que en realidad perdimos de manera estrepitosa y si no fuera por los garantes del Protocolo de Río de Janeiro, hubiera significado una derrota tan humillante como la de ayer. Pero claro, el "general victorioso" Nicolás de Bari Hermoza Ríos, victorioso de torturar gente en los sótanos del Pentagonito pero no de ganarle ni a Giampietri jugando frontón, estaba más ocupado en robar dinero que en asuntos militares. Esas son las FFAA que Alberto Fujimori deformó, cuya crisis no se resuelve hasta el día de hoy, con un ministro de Defensa que más parece defensor de las FFAA y no un líder del sector.

Pero vamos al fútbol. Nos metieron 5 porongas bien merecidas. El equipo un asco, los comentaristas un asco, el periodismo deportivo un asco, la estrategia un asco, todo un verdadero asco. No tenemos corazón (ya, no digo huevos) para jugar, no tenemos amor propio ni ganas. Claro pues, si Guerrero, Vargas y Farfan juegan en buenos equipos en Europa ganan y son recompensados, entonces ¿con qué motivación van a venir a jugar a un país mediocre, a una selección mediocre y con una hinchada mediocre que sólo reclama y pifea de manera cobarde pero no es capaz de protestar de manera contundente contra no sólo el presidente de la FPF o del IPD, sino contra la corrupción burocrática y el oportunismo de nuestros gobernantes que reparten condecoraciones a
deportistas individualistas o a cantantes, regalando medallas y grandes cheques? ¿Y cuando ellos van que dicen o hacen? Agradecen, balbucean y punto. No mencionan ni critican a un Estado que mantiene pésimos índices de educación y que no tiene políticas promotoras de deporte o de cultura.


Todos juegan para el mismo sistema mediocre.
Solo se pifea, desde la masa, desde el anonimato. Bueno pues hincha peruano, quedate con tu selección de mierda y no veas más a tu país clasificar a un mundial. Deja de consumir el opio del pueblo y ponte a luchar por algo más importante. Porque seguro mañana vas a seguir hinchando por Alianza o la U, igualito, igual de fanático, igual de mediocre, igual de cobarde.


Y aun hay gente que aaaaama a Pizarro y a la Sofi como si fueran una extensión de su propia peruanidad ¿no? A promover el país gente, a venderlo que ya nos queda poco que vender... de ahi... a mendigar pues, como siempre.

Actualización: ¿Se puede hundir más el amor propio nacional? ¡Claro que sí! Aun tenemos a Manuel Burga para ello. Para la juerga, tenemos a Paolo Guerrero.

5 comentarios:

Carlos dijo...

Aun cuando todo lo que dices es cierto el veneno que llevas dentro solo sirve para demostrar que eres tanto o mas mediocre que los aludidos.

"y con una hinchada mediocre que sólo reclama y pifea de manera cobarde pero no es capaz de protestar..."

Repartes mierda con ventilador sin darte cuenta que también te embarras.

Aia Paec dijo...

Oe pero si tu eres el Morsa!!!

Aia Paec dijo...

Por favor mirar el profile de este individuo y sus blogs... no pienso comentar masss.

Pearlman dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pearlman dijo...

Ayer me quedé pegado en baily, quien hablaba de que en el hotel de la concentración, luego del partido con brasil, hubo y alcohol, mujeres. Paolo salió con un pata de Pizarro, parece que el escándalo de Magaly era cierto... la fuente es de patas de baily del hotel, disque lo frecuenta casi todas las semanas, y los trabajadores le habían pasado el dato, y que la federación está encubriendo todo.
Interesante en verdad, hay que ver, si es cierto, si chemo sabía o no, si chemo ponía reglas o no... Aqui es asi nomás, chemo queda como el huevonazo que deja que pase de todo en sus concentraciones sin darse cuenta, o queda como el irresponsable que los deja tener juergas despues de ganar un "punto de oro" inservible. Al dia siguiente de la juerga viajaban a Ecuador, y no todos estuvieron implicados (entendí solo explicitamente que Acasiete fue uno de los que disfrutó con acompañantes)
Qué será, entonces, de un futbol mediocre, sin normativas... sin esperanzas...

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