miércoles, 27 de febrero de 2008

Desde Carabaya, con amor

Amigo lector, amiga loba, ante todo, buenas tardes. No he estado posteando mucho últimamente debido a que he estado seriamente ocupado durante las vacaciones: viajes, peleas, incontables chotes a nivel de chicas, etc.

Durante lo que va de este año 2008, aún no he pisado la ciudad de Lima; he estado pasando la mayoría del tiempo dando vueltas por el sur del Perú: Arequipa, Cuzco y Puno. Lo que va del año ha sido sumamente confuso y complicado para todos los miembros de este, su blog amigo. Como Elmo anunció en un post anterior, todos los elegidos de Cayo estamos dispersos por el mundo realizando diferentes actividades.

Carabaya

Como parte del trabajo que vengo realizando he tenido la suerte y oportunidad de conocer la provincia de Carabaya, al norte de Puno, al sur del Perú, en el olvido de todos. En un post anterior expliqué de qué se trataba el trabajo; ahora me reporto nuevamente para anunciar mi vuelta a la ciudad de Cuzco, así como para anunciar que estaré haciendo algunos posts acerca de la experiencia de trabajo de campo.

Ser parte de la experiencia rondera fue para mí un reto en varios sentidos: a mis capacidades, a mis creencias, a mis prejuicios, a mi racismo, a mi ignorancia. Se me hace imposible negar ahora que existe una cuestión andina y que dada su importancia tiene que ser estudiada, trabajada, entendida, problematizada.

Salir de Lima y conocer de primera mano al Perú profundo no es solo una experiencia recomendable, sino una obligación para todo peruano.

The View From The Afternoon

Y para que no digan que me puse feeling: pichula para todos.