lunes, 18 de febrero de 2008

Empalamiento nacional


Mientras periódicos tan interesantes y serios como El Comercio, revistas como Caretas y cientos de blogs se matan por elegir las maravillas nacionales, limeñas, norteñas, sureñas, huevescas y demás cojudeces para sentirnos un poquito mas orgullosos de las piedras que no pusimos nosotros y de los recursos naturales que nos encanta enseñar hinchando el pecho pero no visitar y menos cuidar, acá en este humilde blog preferimos mostrar otro tipo de maravillas nacionales, como hemos hecho ya hace meses en plena efervescencia de la votación por Machu Picchu.

Esta vez esta es una real mañaravilla nacional. Ya hemos mencionado antes el linchamiento popular, costumbre nacional practicada de vez en cuando ante la inoperancia de las autoridades. Esta vez se trata de las mismas autoridades las que, seguramente cansadas de la inoperancia del poder judicial -o quiza obedeciendo a alguna desviación sexual o queriendo divertirse un ratito- decidieron nada más y nada menos que EMPALAR a un supuesto ladrón de motores.

Y ahora seguro va a venir el concienzudo análisis de la blogósfera naïf y políticamente correcta, llenándose la boca con el papel del Estado, la ausencia de la justicia, la falta de respeto por el debido proceso y demás perlas. Acá no aspiramos a tanto. Simplemente nos preguntamos si robar motores justifica un empalamiento -parcial dicho sea de paso, no como los del tiempo de Ratzinger- o quizá unos azotes, linchamiento, calateo, etc. Antes te empalaban por no ser cristiano, ahora por robar motores. A ver que Gonzalito Portocarrero y su Bitch (es con "v", ¿no?) metan su floro de la conexión cósmica sexual entre el cristianismo cruzado y la mecánica del pistón loco. Jodan.

Habría que empalar, por qué no, pero no a los ladrones de motores, sino a otras perlas. Se me ocurren algunas, y ¿por qué no hacer una encuesta? A ver si los lectores de este blog prefieren empalar por castigo o por morbo. ¡Ni focus group de el Gonchi! ¿Que hago de aquí? Ah, publico un libro malazo en el Fondo Editorial de la PUCP y de ahi me voy a comer al San Antonio con la Villarán. Que alguien la empale por favor.

Voten las veces que quieran.