miércoles, 10 de septiembre de 2008

Por esto fumo marihuana XXII: La bajona

Las bajonas las encontramos en todos lados. Están en las sobras de la refri, en el chifa de la esquina, en la bodega que te hace delivery, en el casino donde juegas 10 lucas y pides sanguchitos, en el Miguel, en los tacos de la calle, en las más de 50 mil pollerías a la brasa de la ciudad de Lima, en las ricas conservas, en el pollo con inflación, en el pan con bromato o en el barato y asqueroso McDonald's.

Mucho se ha dicho acerca de McDonald's: que la carne es de niños árabes, que es carne da rata, que un amigo de un amigo cercano de todos nosotros ha encontrado una parte de rata (sobretodo pelos) en alguna hamburguesa, que están hechas de cartón, que son de soya con saborizantes, etc. etc. La verdad es que no soy un fanático de McDonald's y estoy muy lejos de serlo. Definitivamente prefiero un sanguchón resina de la avenida Aviación o La Marina.

Pero en bajona todo entra en la boca y se siente delicioso, hasta McDonald's. Además, sus precios son los más baratos del mercado: por S/. 2,50 es posible que el amigo lector y la amiga loba consiga una hamburguesa a casi cualquier hora del día. Nadie habla de nutrición, nadie habla de sabor gourmet, nadie habla de calorías o excesos de grasa, nadie habla acá de buen gusto o finura: hablamos simplemente de una bajona salvadora.

Supersize Me

Pero en bajona también hay excesos. ¿O no? Si no, pregúntenle a Don Gorske, ciudadano norteamericano que en la víspera afirmó haber consumido más de 23'000 Big Macs en 36 años. 36 años son 13140 días, o sea, que nuestro yankee amigo ha consumido un promedio de 2 Big Mac's por día. Probablemente haya gastado 50'000 mil dólares en esta empresa, así como también debe haber dañado crónicamente a su hígado, estómago y corazón. Pero eso no importa, ni tampoco viene al caso. Gorske afirma que necesita 2 Big Macs diarias para llenarse y que ha entrado en crisis cuando ha viajado y no ha podido encontrar un establecimiento de McDonald's cerca. Afirma, también, que pese a todo se encuentra en muy buena forma: mide un 1,90 metros y pesa 84 kilos, por lo que está dentro de su peso normal.

Para probarlo, Don ha guardado todos sus recibos de compras en una cajita. Felicidades, Don, tú si sabes lo que es comer en bajona.

Ojalá fueran como en las fotos.